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Cómo se respira
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seguir un mismo volumen inspirado, este aumento de la presión será tanto
mayor cuanto menor sea la presión muscular generada y mayor la presión
que se requiera para desplazar el pulmón.
Estos son los mecanismos de gradientes de presión que condicionan la
ventilación, el mecanismo físico de la entrada y la salida de aire de nuestro
tórax.
5 El porqué de todo esto
Hemos titulado este capítulo «Cómo se respira» cuando en realidad debe-
ríamos haberle llamado «Cómo se genera un gradiente de presión para que
se produzca la ventilación en el pulmón», que es lo que en realidad hemos
explicado, en concreto la entrada de aire atmosférico y la salida de gas proce-
dente del pulmón. La respiración es un proceso mucho más complejo que la
ventilación: la respiración es el proceso biológico de intercambio de oxígeno
y de anhídrido carbónico a través de membranas permeables.
Las mitocondrias deben disponer de suficiente oxígeno para llevar a cabo
las reacciones bioquímicas generadoras de energía imprescindibles para la
vida, y debe asegurarse que llegue este oxígeno. En el metabolismo final de
las reacciones que se producen en las mitocondrias se genera gran cantidad
de anhídrido carbónico y hay que asegurar que este metabolito se elimina.
La entrada de oxígeno y la salida de anhídrido carbónico en la mitocondria
es lo que se denomina «respiración celular». El aporte de oxígeno a la célula
y la eliminación de anhídrido carbónico suele denominarse «respiración
interna», dejando el término «respiración externa» para el intercambio de
oxígeno y de anhídrido carbónico a través de la membrana alveolocapilar.
La descripción de cómo se respira no tendría demasiado interés si no
recordásemos brevemente por qué se respira. La mitocondria debe disponer
del oxígeno suficiente, que se cifra en no menos de 5 mmHg, para mantener
una adecuada función de las vías bioquímicas de producción de energía.
El principal propósito de la respiración es aportar oxígeno a la célula, y el
secundario retirar el anhídrido carbónico.
Cuando la sangre arterial oxigenada entra en los capilares tisulares tiene
una presión parcial de oxígeno de 105 mmHg, mientras que en las células
la presión parcial promedio de oxígeno es de 40 mmHg. Debido a esta
diferencia de presión, el oxígeno difunde desde la sangre oxigenada de los
capilares, a través del líquido intersticial, hasta que durante su trayecto tisu-
lar la presión parcial de oxígeno disminuya a 40 mmHg, que es la presión