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Inicio de la ventilación mecánica
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sión), la PEEP puede empeorar la oxigenación porque la sobredistensión
de las unidades alveolares sanas provoca una redistribución del flujo san-
guíneo hacia las zonas menos ventiladas del pulmón, aumentando el
shunt
intrapulmonar.
9.2.9 Hiperinsuflaciones periódicas o suspiros
Un suspiro es una inspiración profunda que ocurre regularmente como
parte del patrón respiratorio normal. Esta hiperinsuflación periódica fue
muy popular durante las décadas de 1970 y 1980, y consistía en suministrar
una o más respiraciones profundas, con un volumen 1,5 a 2 veces el volu-
men circulante prefijado y una periodicidad de tres o cuatro veces por hora.
Posteriormente se demostró que no resultaban útiles y cayeron en desuso.
Con el advenimiento de la estrategia ventilatoria protectora pulmonar
en los pacientes con SDRA, consistente en el uso de bajos volúmenes cir-
culantes, se ha renovado el interés por la utilidad de los suspiros como una
maniobra de reclutamiento alveolar. De hecho, algunos ventiladores actuales
los aplican generando una PEEP intermitente sobre la presión espiratoria
basal. En la práctica clínica, los suspiros sólo estarían justificados cuando
se utilicen volúmenes bajos (V
T
<7 ml/kg) y como parte de las técnicas de
fisioterapia respiratoria.
9.3 Alarmas del ventilador
Los ventiladores mecánicos disponen de una serie de alarmas, cuyo objetivo
es alertar al personal sobre la existencia de problemas en el sistema paciente-
ventilador, lo cual constituye una importante medida de seguridad para
el paciente. Las alarmas deben ajustarse a un nivel de sensibilidad que per-
mita detectar fácilmente la aparición de sucesos críticos en el paciente, el
ventilador y el circuito ventilatorio, pero al mismo tiempo debe impedir
su activación indiscriminada ante situaciones no reales o de escasa impor-
tancia (falsas alarmas). La American Association for Respiratory Care ha
clasificado las alarmas en tres niveles de prioridad, según la gravedad de
la situación (véase la tabla 6).
En general, los ventiladores poseen dos tipos de alarmas: unas no ajus-
tables, que se activan en caso de mala función del ventilador, avería de la
válvula espiratoria, fallo de la fuente de gases presurizados o interrupción de