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Inicio de la ventilación mecánica
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El volumen circulante depende del gradiente entre la presión inspiratoria
programada en el ventilador y la existente en los alvéolos (

P = PIP – PEEP),
de manera que si se aumenta la presión inspiratoria manteniendo constante
la PEEP se obtiene un mayor volumen circulante, mientras que si se in-
crementa el nivel de PEEP sin variar la presión de insuflación el volumen
suministrado al paciente es menor. Hay varias formas de programar la pre-
sión inspiratoria inicial en VCP: aplicar 10 a 15 cmH
2
O sobre el nivel de
PEEP, equiparar la presión de insuflación a la presión meseta determinada
previamente en VCV, o bien, si no es posible medir esta presión, restar
5 cmH
2
O a la presión pico obtenida (PIP – 5 cmH
2
O). En cualquier caso,
será necesario ajustar posteriormente esta presión inspiratoria para conseguir
el volumen circulante deseado, pero con un límite máximo de 30 cmH
2
O.
9.2.1.3
Frecuencia respiratoria
La frecuencia respiratoria (FR) programada varía entre 8 y 25 resp/min y
determina, junto al volumen circulante, el volumen minuto. En los pacien-
tes capaces de disparar el ventilador puede establecerse una frecuencia de
respaldo de 2 a 4 resp/min por debajo de la total.
La frecuencia inicial depende de la magnitud del volumen prefijado, de la
mecánica pulmonar y del objetivo de PaCO
2
. En los pacientes con mecánica
respiratoria normal, una frecuencia de 8 a 12 resp/min suele ser bien tolerada.
En caso de enfermedades obstructivas, 8 a 12 resp/min también es aceptable,
ya que frecuencias más altas reducirán el tiempo de exhalación y conducirán al
desarrollo de atrapamiento aéreo. Los pacientes con restricción pulmonar re-
quieren una frecuencia respiratoria más alta, entre 15 y 25 resp/min, que satisfa-
ga su elevada demanda ventilatoria y compense el bajo volumen circulante que
reciben, y es crucial un ajuste cuidadoso para evitar el desarrollo de auto-PEEP.
9.2.2 Flujo inspiratorio
El flujo inspiratorio puede definirse como la rapidez con que el ventilador
suministra el volumen circulante. En ventilación asistida-controlada, la se-
lección del flujo vendrá determinada por la cuantía del esfuerzo inspiratorio
del paciente, que como mínimo debe igualar o incluso superar la demanda
inspiratoria de éste (cuatro veces el volumen minuto espontáneo), de ma-
nera que no realice ningún esfuerzo sin que el ventilador le proporcione un