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Capítulo 7
5 Indicaciones clínicas de la ventilación mecánica invasiva
En la práctica clínica diaria, la decisión de ventilar mecánicamente a un pa-
ciente no debe establecerse según si éste satisface o no ciertos criterios diag-
nósticos, sino que debe ser una decisión fundamentalmente clínica, basada
más en signos y síntomas de dificultad respiratoria (véase la tabla 1) que en
parámetros objetivos de intercambio gaseoso o de mecánica respiratoria, los
cuales, si bien pueden servir de apoyo, tienen un valor sólo orientativo (véase
la tabla 2). Es más importante la observación frecuente del enfermo y vigilar
su tendencia evolutiva que considerar una cifra concreta. Debe iniciarse la
ventilación mecánica cuando la evolución del paciente es desfavorable, sin
tener que llegar a una situación extrema.
La creciente utilización de la ventilación no invasiva, cuya indicación
está fuertemente establecida en los pacientes con enfermedad pulmonar
obstructiva crónica descompensada, edema pulmonar que curse con hiper-
capnia e inmunosuprimidos, no debe suponer un retraso en la intubación
endotraqueal y la institución de la ventilación invasiva cuando aquella está
contraindicada o ha fracasado. Es decir, no debe considerarse la intubación
endotraqueal como un acto de debilidad personal, ni la ventilación mecá-
nica como una técnica que crea adicción.
Cuando se toma la decisión de intubar y ventilar mecánicamente a un
paciente, es importante tener en cuenta diversos aspectos éticos y posibles
contraindicaciones. La ventilación invasiva estaría contraindicada (en favor
del soporte no invasivo) si el enfermo ha expresado en su testamento vital
que no desea recibirla, o bien cuando el soporte ventilatorio se considera
una terapia fútil por no mejorar de forma significativa las expectativas de
recuperación o la calidad de vida del paciente.
Basándose en los objetivos fisiológicos antes descritos, las indicaciones
más frecuentes de la ventilación mecánica se detallan en la tabla 3.
• Depresión del nivel de consciencia: inquietud, agitación, confusión, coma
• Trabajo respiratorio excesivo: disnea, taquipnea, uso de la musculatura respira-
toria accesoria
• Fatiga muscular: asincronía toracoabdominal, respiración paradójica
• Signos de hipoxemia o hipercapnia: taquicardia, hipertensión arterial, ciano-
sis, sudoración profusa
Tabla 1. Evaluación clínica de la necesidad de soporte ventilatorio.